
Es una ecuación interesante, matemáticamente difícil puesto que uno de sus componentes hay un 0 (cero). Por lo que todo lo que se multiplica por cero resulta en CERO.
Que es un Pastor sin rebaño, que hay de un vehículo sin un motor que lo propulse, y ni hablar de que puede servir una casa sin techo.
Lo mismo ocurre a un Líder que ha perdido o no ha encontrado a sus "liderados". Pero y si los "liderados" no desean ser dirigidos por "ese" Líder ?. Aquí el problema toma otra tonalidad.
Empezamos a preguntarnos:
- Ha sabido el Líder ganarse la confianza de su gente
- Ha practicado los miles de consejos que a diario surgen para ser Líder
- Los "liderados" realmente desean tener un Líder o prefieren continuar siendo autómatas de un empleo que a final de mes paga una nómina
- Y si una cultura específica genera un ambiente de "no le hago caso a ningún Líder"
- Y que pasa si los "liderados" necesitan que el Líder sea un Superior estilo militar y que imponga su orden en el grupo
Mucho se dice acerca de que el Líder se gana la confianza de su gente, son compañeros y amigos que se encuentran en un barco con un mismo destino y han de remar todos juntos para lograrlo, etc. etc., pero cuando la mayoría de los tripulantes de ese barco no les importa o no desean remar en la misma dirección, realmente es culpa del Líder. Puede éste por si solo crear el ambiente necesario para que las personas comiencen a remar en la dirección requerida o también es importante que el dueño del barco asista a el Capitán de alguna forma.
El Líder puede haber devorado cientos de manuales, haberse leído miles de libros y haber participado en miles de talleres, seminarios y cursos, pero MILAGROS seguro que no podrá hacer.
La cultura de empresa, el contacto de todos con todos, el acercamiento personal y profesional y una sabia y eficiente forma de transmitir esa cultura de forma permeable a todos los niveles de la organización forman parte fundamental del apoyo desde la cúpula a los Líderes que están haciendo su trabajo diario de "hormiga" creando el ambiente idóneo, entrando en contacto directo con las personas y recordando a todos cual es el rumbo para remar todos hacia éste.
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.
Saludos
Jesús Manuel Grande Fernandez
Blog: http://big-jesus.blogspot.com
Blog diario El País: http://lacomunidad.elpais.com/jesus-grande/posts
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Hola Jesús,
ResponderEliminarEfectivamente y como has comentado en un tuit: "Los Líderes requieren personas y grupos que los sigan y apoyen en su gestión".
Yo le daría una vuelta de tuerca más a este acertado post.
Creo que son los seguidores los que influyen en el líder. Son ellos los que buscan un líder y le moldean a su gusto.
Creo firmemente en el peso de los seguidores. En un equipo son los seguidores los que empujan al líder y no al revés. Es como un rebaño de ovejas: la que va primera avanza porque la empujan las demás y la última avanza porque cree que la primera guía.
Todos tenemos los líderes que nos merecemos. El mérito o demérito recae en los seguidores.
Cada vez que oigo algo sobre el éxito de un líder no puedo evitar recordar el mérito de los seguidores.
http://alex-elusodesimismo.blogspot.com/search/label/Liderazgo
Hola Alex,
ResponderEliminarMuchas gracias por tu acertado comentario. Es indudable que los seguidores hacen la Líder, lo que también es cierto, es que los Líderes deben pensar en crear y fomentar el Liderazgo en otros y no pensar que es de su propiedad exclusiva.
Este es un error muy común en los Líderes y mas aun cuando se encuentran en cargos intermedios donde muchas veces puede mas la avaricia de poder que el crecimiento profesional honesto.
Saludos y gracias por compartir conmigo.
Jesús Grande