Todas las profesiones tienen sus lados buenos y otros no tanto, pero en general los trabajos son duros, largos y algunos requieren mucha concentración lo que puede convertirlos en actividades muy agotadoras tanto como por ejemplo tener que pasar hasta 14 horas al día ( o mas ) frente a una pantalla de ordenador, con la misma postura y pendiente de la exactitud que debes mantener en miles de detalles de forma simultánea, hacen que ese trabajo pueda ser tan agotador física y mentalmente como uno manual al aire libre.
Sin embargo nuestra falsa percepción y la poca estima que dedicamos a las tareas de otras personas nos lleva a menospreciar su complejidad y su cansancio.
He escuchado desde hace muchos años frases dedicadas a las personas de Informática, Sistemas, Programación y Comunicaciones como por ejemplo: "Eso lo haces rápido, 5 instrucciones en el ordenador y listo". Nada mas irrespetuoso y lejano de la realidad.
Así como hablo de mi área de conocimiento, puedo mencionar casos en los que uno se fija en el trabajo de un albañil y comenta; "Eso es fácil, cualquiera puede mezclar cemento y aplicarlo en una pared". Otra vez falso, esa persona lleva años de experiencia y trabajo para conocer la mezcla exacta, la forma de aplicarlo y las condiciones adicionales de su trabajo.
Nuestro egoísmo laboral nos lleva a pensar que el nuestro es el mas duro de los trabajos, y no observamos la complejidad, técnica y condiciones del resto de trabajos.
El trabajo propio es valioso pero también lo es el ajeno. De allí el debido respeto para cualquier profesión.
Ese mismo respeto es el que debe mantenerse entre Jefe y Empleado, y para ello la forma de gerenciar y supervisar tareas ha cambiado mucho, así como los patrones de conducta y el estilo de Liderazgo.
Ese efecto de "mando" pasa a convertirse en acompañar el crecimiento de los miembros del grupo por parte de su Jefe, aplicando técnicas de Coaching, RRHH, Knowledege Management, Inteligencia Emocional y PNL (Programación Neurolinguistica)
Utilizando cualquiera de estas herramientas, encontraremos en común el respeto por las ideas y el trabajo de los demás, aprendiendo de ello y compartiendo sus beneficios.
El mismo orden de ideas se aplica cuando contratamos los servicios de un especialista que soluciona problemas por ejemplo en nuestra instalación eléctrica. Sus estudios, experiencias y conocimientos lo hacen idóneo para el trabajo y en consecuencia conocedor de sus tareas.
La persona que ingresa las "5 instrucciones" en un ordenador ha pasado por una Universidad y ha tenido que aprender su trabajo desde cero, así como lo ha hecho un albañil o un conductor de Tren. Todos merecen el mismo respeto y la misma condición, teniendo cada uno de ellos su propia complejidad laboral.
"Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar."
Saludos,
Jesús Grande
E-mail: jmanuel.grande@gmail.com

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